jueves, 29 de septiembre de 2016

Santos Arcángeles

El Evangelio de Hoy”: Jn 1, 47-51

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: "Ahí tienen a un israelita de verdad, en quien no hay engaño." Natanael le contesta: "¿De qué me conoces?" Jesús le responde: "Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi." Natanael respondió: "Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel." Jesús le contestó: "¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores." Y añadió: "Yo les aseguro: verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Celebramos la fiesta de los arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. Cuando hablamos de Ángeles fácilmente vienen a nuestra cabeza preguntas en el orden de su existencia  y las figuras con las que se les representa en el mundo religioso. Debemos ir más allá  de lo meramente físico. La palabra ‘ángel’ significa ‘mensajero’ y establecen un contacto fluido y permanente entre el cielo, como ámbito de la presencia de Dios, y el mundo, como espacio específicamente humano. En la Biblia aparecen siempre en los momentos críticos de la historia del pueblo de Dios para animar a los líderes y para comunicarles la trascendencia de su misión.

No en todas las épocas de la historia de Salvación se ha hablado de ángeles. Merecen una mención especial precisamente su aparición al inicio de la vida de Jesús, para ayudar a María y a José a comprender la naturaleza y el alcance de la misión que Dios les encomienda. Luego, en el momento de la resurrección ayudan a las seguidoras, Magdalena y las otras mujeres, a comprender que la memoria de Jesús no está entre los monumentos fúnebres, sino que él marcha al frente de su comunidad hacia la misión, en el resto del mundo. Últimamente ha aparecido una corriente o movimiento que dentro de nuestra Iglesia o fuera de ella hablan mucho de ángeles y portan mensajes y visiones atípicas.

Y nosotros que experiencia vivimos en el orden de la angiología. Para nosotros ¿quiénes son los Ángeles? Hoy debemos preguntarnos qué personas, realidades o situaciones son portadoras de un mensaje de Dios para nosotros. No podemos esperar que “seres con alas” se nos aparezcan de improviso para indicarnos el camino de realización de la vocación cristiana. Debemos confiar en los seres de al lado, en todas las personas que comparten con nosotros esta búsqueda de la voluntad de Dios. El discernimiento de lo que Dios quiere parte desde la realidad de cada día y trasciende nuestra historia. Dios tiene un mensaje de salvación para ti y para mi hoy y ese mensaje de fraternidad y justicia podemos compartirlo para hacerle la vida más llevadera a quienes nos rodean. Seamos ángeles para los demás.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

OPTAR POR SEGUIR A JESÚS

“El Evangelio de Hoy”: Lc 9, 57-62

Lectura del santo evangelio según san Lucas:

En aquel tiempo, mientras iban de camino Jesús y sus discípulos, le dijo uno: "Te seguiré adonde vayas." Jesús le respondió: "Las zorras tienen madriguera, y los pájaros nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza." A otro le dijo: "Sígueme." Él respondió: "Déjame primero ir a enterrar a mi padre." Le contestó: "Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios." Otro le dijo: "Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia." Jesús le contestó: "El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios." Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

Seguir a Jesús es una opción, una decisión pues implica unas exigencias concretas que ameritan esfuerzo y conciencia cotidiana. Todo se vive en las situaciones normales de la vida, pero apuntando a un objetivo claro que es la participación en la construcción y el disfrute del Reino de Dios. La primera exigencias del seguimiento de Jesús es la de estar expuestos a una vida desprovista de seguridad, comodidad y poder. Quien desea seguirlo recibe una respuesta para una vida itinerante, hay que hacer un camino. Una segunda exigencia que el seguimiento de Jesús es la determinación de hacerlo ya. Estar dispuesto a involucrarse a prisa, al instante, en el acto mismo. El anuncio del Reino de Dios es urgente y genera La Vida, siguiendo a Jesús. Y, la tercera exigencia para la vocación cristiana es tener una actitud radical frente al Proyecto de Vida de Jesús

Seguir a Jesús demanda una  prioridad incondicional. Nada puede estar primero que Jesús, pues Él es la vida misma. Lo contrario significa incapacidad de seguirlo por el camino. Como vemos, las dificultades presentadas en el Evangelio de Hoy para seguir a Jesús son excusas. Sabemos que Jesús es el primero que está listo para un trato humano: acoger, despedir, llorar, compartir la vida y todos sus momentos. Así que, nuevamente, somos invitados a tomar nuestra cruz y seguir a Jesús. Buen día.

martes, 27 de septiembre de 2016

ÉL SE VOLVIÓ Y LES REGAÑÓ

“El Evangelio de Hoy”: Lc 9, 51-56

Lectura del santo evangelio según san Lucas:

Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante. De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén. Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: "Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?" Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea. Palabra del Señor.

Reflexión.

El Evangelio de Hoy nos presenta a Jesús en camino hacia Jerusalén. La  teología del evangelio según San Lucas nos lleva de Galilea a Jerusalén y de Jerusalén a la eternidad pasando por el tiempo de la Iglesia, tiempo de acogida de la Buna Noticia y de testimoniar la fe.  Jesús aprovecha el viaje, la vida, para instruir a sus seguidores. Les enseña la Buena Noticia como una propuesta salvífica libremente acogida o rechazada por quienes la reciben. En su largo camino hacia Jerusalén van pasando por los pueblos y pidiendo posada.  A los samaritanos les molesta que se dirijan a Jerusalén y por eso deciden negarles hospedaje. Juan y Santiago, molestos por la actitud poco acogedora en aquel pueblo, reaccionan con violencia, invocando poderes superiores para que acaben con quienes se negaron a acogerles.

Consultan a Jesús sobre sus intenciones, pero él les reprende, enseñándoles que la violencia, que tiende a destruir a las personas que piensan o actúan de modo diferente, no forma parte de su Buena Noticia. Somos dados a buscar privilegios ante las dificultades. A nosotros nos corresponde, como comunidad creyente, seguir decididamente a Jesús, en actitud abierta, comprensiva y dialogante con quienes piensan diferente, forman parte de culturas diferentes y hasta carentes de hospitalidad. Como Iglesia no siempre hemos tenido en cuenta esta enseñanza de Jesús. En nuestra historia eclesial tenemos episodios vergonzantes, pero seguimos en camino y contamos con la compañía de Jesús, con su amor misericordioso. Avancemos con el corazón y la mente puestos en Jesús y su práctica, así viviremos en fidelidad evangélica.