sábado, 16 de diciembre de 2017

JESÚS, JUAN BAUTISTA, ELÍAS...

“El Evangelio de Hoy”: Mt 17, 10-13.

Lectura del santo evangelio según san Mateo.

Cuando bajaban de la montaña, los discípulos preguntaron a Jesús: "¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?" Él les contestó: "Elías vendrá y lo renovará todo. Pero les digo que Elías ya ha venido, y no lo reconocieron, sino que lo trataron a su antojo. Así también el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos." Entonces entendieron los discípulos que se refería a Juan, el Bautista. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

No hay que confundir a Jesús con ningún otro personaje del pasado ni del presente. Jesús nos muestra en el momento actual cómo avanzar en nuestra relación con Dios y con nuestros hermanos y hermanas. Su evangelio despierta acciones de bondad. Seguirlo a él de corazón nos hace creativos y nos lanza a la aventura de seguir la tarea de construcción de su reino con alegría y confianza. En vez de pensar en el pasado, en lugar de avaluar si estamos cumpliendo los antiguos mandamientos, abramos bien nuestro corazón, nuestros oídos y nuestra mente para discernir lo que Dios nos revela hoy y realizarlo con mucha humildad, como nuestra colaboración en la construcción del Reinado de Dios.

Los cristianos de hoy necesitamos urgentemente "interiorizar" nuestra religión si queremos reavivar nuestra fe. No basta oír el Evangelio de manera distraída, rutinaria y gastada, sin deseo alguno de escuchar y vivir lo creído. No basta tampoco una escucha inteligente preocupada solo de entender. Necesitamos escuchar a Jesús vivo en lo más íntimo de nuestro ser. Todos, predicadores y pueblo fiel, necesitamos escuchar su Buena Noticia de Dios, no desde fuera sino desde dentro. Dejar que sus palabras desciendan de nuestras cabezas hasta el corazón. Nuestra fe sería más fuerte, más gozosa, más contagiosa.

viernes, 15 de diciembre de 2017

REACCIONAR ANTE JESÚS

“El Evangelio de Hoy”: Mt 11, 16-19

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "¿A quién se parece esta generación? Se parece a los niños sentados en la plaza, que gritan a otros: "Hemos tocado la flauta, y no han bailado; hemos cantado lamentaciones, y no han llorado." Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: "Tiene un demonio." Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: "Ahí tienen a un comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores." Pero los hechos dan razón a la sabiduría de Dios." Palabra del Señor.

Reflexión

Nuestra vida no puede constituirse de una eterna rebeldía sin causa, tenemos que superar la adolescencia espiritual para dirigirnos hacia la madurez, inquieta, pero pedagógica y saludable. Nos toca definirnos ante la propuesta de Jesús. Estos versículos del evangelio de Mateo contienen una fuente inmensa de cuestionamientos que pueden ayudarnos a reflexionar y a crecer en la práctica de fe. Sin encerrarnos en concepciones fundamentalistas tenemos que aprender a disfrutar la vida y avanzar paulatinamente en la búsqueda de nuestros objetivos y metas esenciales. Aprendamos a no amargarnos ni llenarnos de odios y rencores frente a lo diferente a nosotros. Nuestra identidad cristiana no debe llevarnos aislarnos de los demás, pero tampoco a dejarnos llevar por las corrientes sociales desprovistas de significación y trascendencia.

Es particularmente interesante el final de este texto: “Pero los hechos dan razón a la sabiduría de Dios." Con frecuencia damos la espalda al plan de Dios: la fraternidad, la justicia, el amor mutuo, el compromiso a favor del bien común… pero en el fondo, nos damos cuenta que es eso lo que verdaderamente nos realiza como persona y como humanidad. Este Adviento será significativo para nosotros en la medida en que crezcamos en confianza hacia Dios y nuestros semejantes. Esta confianza nos permitirá vivir con esperanza activa, en un proceso permanente de búsqueda y encuentro.

jueves, 14 de diciembre de 2017

JUAN BAUTISTA Y JESÚS

“El Evangelio de Hoy”: Mt 11, 11-15

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "Les aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan, el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él. Desde los días de Juan, el Bautista, hasta ahora se hace violencia contra el reino de Dios, y gente violenta quiere arrebatárselo. Los profetas y la Ley han profetizado hasta que vino Juan; él es Elías, el que tenía que venir, con tal que quieran admitirlo. El que tenga oídos que escuche." Palabra del Señor.

Reflexión

En el Evangelio de Hoy Jesús resalta la figura de Juan el Bautista; es el gran profeta, Elías, a quien los judíos esperaban con ansiedad. Elías debería venir antes que el Mesías de Dios como una señal de la inminente llegada del Salvador. Pero probablemente la imagen del profeta que ellos esperaban no coincide con el estilo de Juan el Bautista. Sin embargo, en la nueva propuesta de Jesús Juan no será más grande que los demás. Todos gozan equitativamente del amor y de la misericordia de Dios. Este texto del evangelio según San Mateo nos puede ayudar a preguntarnos sobre nuestra esperanza. ¿Qué esperamos nosotros hoy y cómo lo hacemos? ¿Cuáles son las características que le atribuimos al Jesús que nosotros esperamos?

Las comunidades cristianas debemos encarnar los valores proféticos de la misericordia y la compasión, antesala de la reconciliación y de la solidaridad fraterna. Cada comunidad de creyentes deberá simbolizar la figura de Juan el Bautista, el profeta capaz de denunciar abiertamente la maldad del pueblo y de sus gobernantes, invitar con insistencia a la conversión y anunciar la salvación integral de Dios para todos. No se trata de hacer justicia al estilo civil, por nuestras propias manos, sino de tomar postura pública como comunidad que tiene los pies sobre la tierra y que se preocupa por ir instaurando en nuestra historia el Reino de Dios.