martes, 3 de mayo de 2016

NADIE VA AL PADRE, SINO POR MI

“El Evangelio de Hoy”: Jn 14,6-14

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, dijo Jesús a Tomás: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocen a mí, conocerán también a mi Padre. Ahora ya lo conocen y lo han visto." Felipe le dice: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta." Jesús le replica: "Hace tanto que estoy con ustedes, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo les digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, hace sus obras. Créanme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, crean a las obras. Se lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidan en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me piden algo en mi nombre, yo lo haré." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Lo que Jesús vive y nos muestra es la vida de Dios y nos enseña que ella puede ser también nuestra vida. Por Jesús, viviendo como él, vamos a Dios y a su Reino. Su vida y su mensaje nos dicen que el camino es la práctica del amor a Dios y a las hermanas y hermanos. Jesús hace propios, a la vez, los caminos del ser humano, sobre todo los caminos de las márgenes donde el sufrimiento de los olvidados se hace grito silenciado por los poderes de este mundo. Por allí camina él y nos invita a salir a su encuentro para defender los derechos a una vida digna.

Las palabras y obras de Jesús tienen su origen en la comunión íntima con el Padre. Este mismo evangelista dirá más adelante, en el capítulo 17: “En esto consiste la vida eterna: en conocerte a ti, el único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesús el Mesías”. Hace rato que conocemos este mensaje de Jesús, ahora nos falta ser creativos a la hora de decidirnos a ponerlo en práctica. Inventar maneras nuevas vida fraterna, no tener miedo a compartir nuestra existencia con los otros pues es la manera vivida por Jesús Y por eso vive para siempre resucitado. 

lunes, 2 de mayo de 2016

USTEDES DARÁN TESTIMONIO

“El Evangelio de Hoy”: Jn 15,26-16,4a

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando venga el Defensor, que les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también ustedes darán testimonio, porque desde el principio están conmigo. Les he hablado de esto, para que no tambaleen. Les excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que les dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Les he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, se acuerden de que yo se lo había dicho." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Hay que dejarse conducir por el Espíritu Santo para poder aprovechar sus dones e inspiraciones. Es precisamente esa la única manera de dar testimonio como Jesús dio, hasta donar la vida por amor. El testimonio que de Jesús dará el Espíritu Santo y el testimonio de sus discípulos para darle continuidad a la misión, es la clave para resistir a las amenazas y atravesar los momentos de mayores dificultades. Cuando no sintonizamos con el Espíritu, cuando no somos capaces de vivir el mandamiento del amor fraterno, al estilo de Jesús, entonces ante cualquier dificultad soltamos nuestra fe en banda y comenzamos a mentir y a reaccionar de todas maneras menos como seguidores de Jesús.

Eso es la falta, dar testimonio. Sin testimonio, todo lo que hagamos o digamos será falso. El testimonio del amor es lo único que permitirá a las comunidades sostenerse en los tiempos de crisis. Nuestro defensor, el Espíritu Santo no nos obliga, nos inspira, nos recuerda la verdad y la presencia perpetua de Jesús en nuestra vida. No olvidemos que Jesús vino para que tengamos vida en abundancia. Demos gracias a Dios por su amor y aceptemos el Espíritu Santo como el gran regalo de Dios.

domingo, 1 de mayo de 2016

LA PAZ LES DEJO, MI PAZ LES DOY


“El Evangelio de Hoy”: Jn 14, 23-29

Lectura del santo evangelio según san Juan

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.
El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.
Les he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien se lo enseñe todo y les vaya recordando todo lo que les he dicho.
La paz les dejo, mi paz les doy; no se la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble su corazón ni se acobarde. Me han oído decir: «Me voy y vuelvo a su lado». Si me amaran, se alegrarían de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Se lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigan creyendo. Palabra del Señor.

Reflexión

En este día del trabajador felicitamos a los trabajadores y trabajadoras. Nos solidarizamos con sus causas y apoyamos sus luchas por reivindicaciones integrales. Jesús nos ofrece una paz diferente a la del mundo. La paz del mundo es negociada a partir de intereses particulares, es una paz impuesta, para muchos, hecha de conveniencias económicas y  política, en fin, una paz siempre transitoria y caduca. La paz que Jesús ofrece a sus discípulos es la paz que surge del amor fraterno que los creyentes viven entre sí comunitariamente. Esta paz, dada por Jesús al mundo, es fruto de una armónica relación entre Dios y los hombres y mujeres; es el resultado de un conocimiento profundo de Dios, gracias a la acción del Espíritu Santo.

La comunidad de discípulos y discípulas de Jesús toma real conciencia de que debe continuar la misión de su Maestro: anunciar la Buena Noticia del amor y la Salvación de Dios, en medio de innumerables dificultades y oposiciones. La partida de Jesús hacia el Padre representa el culmen de su misión profética y liberadora en la humanidad, lo cual debe alegrar a creyentes, ya que la obra de Dios se ve realizada en la entrega amorosa de Jesús en la Cruz y también en el envío misionero de los discípulos, quienes seguirán animados y orientados por la presencia vivificadora del Espíritu Santo.

Nuestra realidad internacional y local nos aporta muchísimos desafíos y tareas. Por rato podríamos sentir que no hay nada que hacer, que la humanidad y sus dirigentes se encaminan hacia la desaparición irremediable. “Se están cumpliendo las profecías” dicen muchos “creyentes” animados por profetas del caos y la desesperación. La única profecía que tiene sentido trascendente es la determinación de Dios de salvarnos a todos y a todas. Quien cree en Jesús no debe temer a la hostilidad y a la incredulidad del “mundo”, pues tiene la paz de Dios, tiene el conocimiento anticipado de las cosas venideras y sabe cuál es el camino que debe seguir para llegar a Dios.